El programa de ejercicio no sumó ventaja para dejar de fumar
Con parches y consejería para todos, 392 adultos sumaron ejercicio o un programa de bienestar: siguieron sin fumar en proporciones parecidas.
Cómo elaboramos estas lecturas

La idea clave
Con parches y consejería, el extra de actividad física y el de bienestar terminaron en abstinencias parecidas. El movimiento extra duró poco.
El estudio, en palabras claras
Este ensayo sumó una propuesta de movimiento al intento de dejar de fumar. Todos recibieron consejería y parches de nicotina. Unos sumaron sesiones de actividad física y acceso a centros comunitarios, y otros un programa de bienestar con la misma frecuencia de contacto.
La proporción con abstinencia prolongada verificada bioquímicamente no se diferenció de forma firme a las siete semanas, a los seis meses ni al año. El grupo de actividad sí informó más ejercicio recreativo y de fuerza al comienzo, pero esa diferencia no se sostuvo. Hubo un cambio inicial en el movimiento, sin una ventaja firme al mantenerse sin fumar, y sólo el 55% completó el seguimiento de los seis meses.
Qué encontraron
- Todos recibieron consejería y parches de nicotina, más un extra con el mismo contacto: actividad física o bienestar.
- La proporción que siguió sin fumar fue parecida en los dos grupos a las siete semanas, a los seis meses y al año.
- El grupo de actividad informó más ejercicio al principio, pero esa diferencia no se mantuvo en los seguimientos.
Para pensar
Cuando se prueba una ayuda extra para dejar un hábito, ¿con qué se la compara? Acá el extra de actividad se midió contra otro programa con el mismo contacto, no contra nada.
Cómo lo investigaron
Sortearon a 392 adultos de 18 a 65 años de Estados Unidos que fumaban al menos cinco cigarrillos por día y querían dejarlo. Todos recibieron consejería y parches de nicotina, y un grupo sumó un programa individualizado de actividad física y otro uno de bienestar con igual frecuencia de contacto. Midieron la abstinencia prolongada verificada bioquímicamente a las siete semanas, a los seis meses y al año.
Qué no permite concluir
- No hubo un grupo de tratamiento mínimo o sin programa adicional; la asistencia a sesiones fue moderada y menor en el grupo de actividad; la actividad se midió por autoinforme. Solo 55% completó el seguimiento a seis meses y 84% volvió al año. La muestra no representa a fumadores muy leves ni a todas las personas con condiciones que limitan el ejercicio o el uso de nicotina.
- No demuestra que la actividad física por sí sola ayude a dejar de fumar ni que los resultados superen a la atención estándar. Tampoco invalida sus posibles beneficios generales para la salud, que no eran el resultado principal de este ensayo.
El estudio original
The Efficacy of Individualized, Community-Based Physical Activity to Aid Smoking Cessation: A Randomized Controlled Trial
Fuente bajo CC BY 4.0. Adaptación y explicación en español de PaperFlow, con asistencia de IA. El texto se reorganizó para divulgación; no es el artículo íntegro ni implica aval de sus autores.
Una investigación no representa por sí sola el consenso de un área. Contenido educativo: no sustituye asesoramiento profesional. Informar un posible error.


