Avisar que una imagen es de IA cambió poco las ganas de compartirla

Quienes vieron etiquetas creyeron menos una publicación engañosa. Las advertencias de engaño también bajaron algunas intenciones de interactuar.

Cómo elaboramos estas lecturas

La idea clave

Las advertencias de engaño bajaron la creencia. Saber sólo que una imagen es de IA no dejó ver un cambio en lo que la gente dijo que haría.

El estudio, en palabras claras

Una etiqueta puede contar cómo se creó una imagen o advertir que una publicación podría engañar. Para comparar esos mensajes, dos experimentos en línea mostraron a personas de Estados Unidos publicaciones con imágenes de IA que verificadores habían señalado como engañosas.

Con etiqueta, la gente creyó menos las afirmaciones que sin aviso. La que sólo indicaba el origen de IA mostró poco o ningún cambio detectable en la intención de compartir, comentar, dar me gusta o buscar más información. Las advertencias de falsedad o manipulación sí bajaron algunas de esas intenciones.

Las etiquetas que combinaban origen y posible engaño también bajaron la creencia frente a la publicación sin aviso. Y los avisos sobre el proceso informaban mejor cómo se había producido la imagen. Lo que decía la etiqueta importaba: cambiaba qué información recibía la persona y cuál respuesta se movía.

Qué encontraron

  • Con etiquetas, las personas creyeron menos las afirmaciones de publicaciones engañosas que sin aviso.
  • Avisar sólo que la imagen era de IA no mostró un cambio notable en la intención de compartirla o comentarla.
  • Los avisos de origen informaron cómo se hizo la imagen. Los de falsedad o manipulación bajaron algunas intenciones de interactuar.

Para pensar

Cuando una imagen tiene una etiqueta, fijate qué te cuenta: cómo se hizo o si alguien la marcó como engañosa. Son dos mensajes distintos.

Cómo lo investigaron

Dos experimentos de encuesta en línea con 7.579 adultos de Estados Unidos. Compararon publicaciones sin etiqueta con avisos sobre origen de IA, manipulación, falsedad o combinaciones de esos mensajes. Se midieron creencias y ganas declaradas de interactuar, no conductas reales.

Qué no permite concluir

  • Una sola publicación por participante, imágenes previamente verificadas como engañosas, resultados de encuesta y acciones informadas por las propias personas, muestra sólo de EE. UU. y medidas de corto plazo. Los autores piden comprobar efectos en feeds reales y en contenido no engañoso.
  • Que las etiquetas cambien de igual manera la conducta real de los usuarios, que todo contenido hecho con IA sea falso o engañoso, o que el resultado aplique a audio, video y otros países.

El estudio original

Labeling AI-generated media online

PNAS Nexus, 4(6), pgaf170 · DOI 10.1093/pnasnexus/pgaf170. Publicado el .

Autoría del estudio (1)

Chloe Wittenberg; Ziv Epstein; Gabrielle Péloquin-Skulski; Adam J. Berinsky; David G. Rand; James Druckman

DOI: 10.1093/pnasnexus/pgaf170

Fuente bajo CC BY 4.0. Adaptación y explicación en español de PaperFlow, con asistencia de IA. El texto se reorganizó para divulgación; no es el artículo íntegro ni implica aval de sus autores.

Una investigación no representa por sí sola el consenso de un área. Contenido educativo: no sustituye asesoramiento profesional. Informar un posible error.